El
significado exacto es Tasa Anual Equivalente o Tasa Anual Efectiva. Es
un término muy financiero que se define como el resultado de una
fórmula matemática que incorpora el tipo de interés
nominal, las comisiones y el plazo de la operación. El término
T.A.E aparece tanto en los productos ahorro como en los préstamos
tanto hipotecarios como consumo.
¿Qué incluye el T.A.E.?
- En productos ahorro: Recoge las liquidaciones de pago. Concretamente,
es la tasa que realmente produce el dinero en juego. Aitor Beldarraín
Begoña, delegado de Ausbanc en Euskadi, expone el siguiente ejemplo
para explicarlo. ”Si se invierte 1 millón de euros a un
plazo de 1 año a un interés nominal del 4% al final del
año, ese dinero ha producido un interés de 40.000 euros.
Pero sí en vez de cobrar esos 40.000 euros al final el banco
o caja ofrece la posibilidad de cobrar ese dinero en períodos
trimestrales o semestrales, el poder disponer de ese dinero antes, supone
un interés y eso es el T.A.E., la suma de los valores futuros
de los flujos de interés”.
- En préstamos: tanto en los préstamos de consumo o personales
como en los hipotecarios, el T.A.E. incluye dos conceptos que son la
comisión de apertura y la de cancelación anticipada. La
variación está en el porcentaje que en préstamos
al consumo es más alto porque son operaciones de mayor riesgo
para los bancos y aplican comisiones más altas para protegerse.
Comisión de apertura: Bajo esta denominación se esconden
todos los gastos originados en las entidades financieras por la tramitación
de un contrato crediticio. Habitualmente, la cuantía de esta
comisión se cobra de una sola vez, cuando se firma el contrato,
sin embargo, es posible pactar pagarla a lo largo de la vida del préstamo.
Comisión de cancelación o amortización anticipada:
Aunque no siempre es así, generalmente las entidades financieras
reconocen a sus clientes el derecho a cancelar el préstamo total
o parcialmente antes de que termine el plazo. Como los intereses están
estimados para el total de la vida del préstamo, si ésta
se acorta el beneficio del banco o caja es menor. Por ello, al cancelar
el préstamo total o parcialmente (con entregas a cuenta) las
entidades financieras cobran una comisión, resultado de aplicar
un porcentaje sobre la cantidad cancelada o amortizada antes de tiempo.
Aquí existe una limitación y es que en los préstamos
a interés variable la comisión por cancelación
anticipada está limitada por ley al 1%.
Arantza González, gestora comercial de Caja Laboral, explica
que “una amortización anticipada puede resultar más
ventajosa que una cancelación, ya que hay entidades financieras
que ofrecen la posibilidad de hacer esa amortización anticipadamente
sin costes y dejar pendiente una pequeña cantidad de dinero al
final del préstamo”. Aitor Beldarrain, delegado de Ausbanc
en Euskadi ofrece otro consejo: “Hay que tener ojo con las amortizaciones
anticipadas de algunos bancos ya que permiten hacer sin costo hasta
un 25% de la deuda, y si se anticipa una cantidad mayor de dinero cobran
una comisión.”
¿Qué queda fuera del T.A.E.?
El T.A.E. es mucho más preciso que el tipo de interés
para saber el coste o beneficio de la operación. Pero en el caso
de los préstamos, especialmente los hipotecarios que son más
complejos, existen otros gastos inevitables y que no incluye el T.A.E.
y que por tanto el consumidor debe tener en cuenta.
Nuria Horcajada, del Departamento de Comunicación del Banco de
España explica que del T.A.E. “se excluyen conceptos como
los gastos que el cliente pueda evitar en uso de las facultades que
le concede el contrato, se engloban aquí los gastos por transferencia
de los fondos debidos por el cliente, los gastos a abonar por terceros,
como corretajes, gastos notariales e impuestos y los gastos por seguros
o garantías, aquí sí se incluirían dentro
del T.A.E. aquellas primas que tengan por objeto garantizar a la entidad
el reembolso del crédito en caso de fallecimiento, invalidez
o desempleo siempre que la entidad imponga su suscripción para
la concesión del crédito.”
Aitor Beldarraín, delegado de Ausbanc en Euskadi, explica otro
concepto que existe dentro de los préstamos hipotecarios y que
es el CER (Coste Efectivo del Remanente). “Este término
marca lo que cuesta cambiar la hipoteca de un banco a otro. Incluye
el tipo y la comisión por cancelación anticipada.”
También la OCU ha estudiado el T.A.E. y en un informe incluye
el siguiente ejemplo para explicar qué gastos quedan fuera de
esta tasa.
“Feliciano ha decidido comprarse una vivienda en el centro. Mirando
los ahorros que tiene, piensa que todavía le faltan unos 100.000
euros. Su banco le ofrece un préstamo hipotecario a 10 años
con las siguientes condiciones: tipo de interés nominal del 5%
y T.A.E. del 5,46%. Como no le parece mal el T.A.E decide aceptarlo.
Lo que no sabe Feliciano es que en el cálculo del T.A.E de los
préstamos, según establece el Banco de España,
sólo se incluyen los gastos que el consumidor paga a la entidad
financiera, pero no todos los demás que influyen, y mucho, en
el coste real del préstamo, a saber: la tasación de la
vivienda, las minutas del notario y del registrador, la gestoría,
los seguros que exigen las entidades (incendio, amortización
de préstamo), el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados...
En el caso de su préstamo, si se añaden todos esos gastos
pueden llegar a sumar unos 1.900 euros.”
Conviene tener en cuenta, como explica Arantza González, gestora
comercial de Caja Laboral, que estos gastos a veces son obligatorios.
“Siempre hay que tasar la vivienda lo que implica unos gastos
de notario, realizar las escrituras y al pedir un crédito hipotecario
el banco exige hacer un seguro a la vivienda”.
Consejos
Para clarificar al consumidor qué es el T.A.E. y cómo
debe interpretarlo a la hora de elegir un préstamo diversas organismos
ofrecen consejos. Las fuentes consultadas son OCU, Banco de España,
Ausbanc y Caja Laboral y en estos tres consejos coinciden todos ellos.
1) Utilizar el T.A.E. para comparar sólo préstamos que
sean a un mismo plazo. Las comisiones hacen que sea diferente según
el plazo para el que se calculan.
2) No comparar nunca el T.A.E de un préstamo fijo con el de un
préstamo variable, ya que en esta última será siempre
un T.A.E. teórico, porque no hay manera de saber a priori cuál
va a ser la evolución del índice de referencia. En el
caso de un préstamo de tipo de interés fijo es fácil
decantarse ateniéndose al T.A.E., menor T.A.E., menor dinero
pagaremos.
3) Tampoco es comparable el T.A.E de un préstamo personal con
el de uno hipotecario. El hipotecario tiene muchos más gastos
que no se incluyen en el cálculo del T.A.E. legal, como son los
explicados anteriormente, de gastos notariales, seguros obligatorios,
etc.
Préstamos Personales e Hipotecarios
El término T.A.E. aparece en la información sobre productos
ahorro y en la relativa a préstamos. Este concepto es obligatorio
incluirlo desde 1990 en que el Banco de España sacó la
circular 8/1990 sobre Transparencia de las operaciones y protección
de la clientela”. En el caso de los productos ahorro, además
están obligados a poner un ejemplo representativo del interés
que se puede obtener con el producto anunciado.
Centrándonos ahora en los préstamos los bancos y cajas
de ahorro ofrecen diferentes modalidades. Una primera división
es ateniéndose a la cantidad de dinero a pedir. Entonces existen
dos tipos de préstamos, personales, también conocidos
como de consumo, y préstamos hipotecarios.
Los préstamos personales o de consumo se solicitan para adquisiciones
de pequeño valor, como un coche, reformar una casa, o pagarse
unas vacaciones. Los préstamos hipotecarios implican cantidades
más grandes y se suelen destinar para la compra de una casa nueva
o de segunda mano, aunque también se pueden pedir para otros
fines. La cuestión es que la cantidad que se solicita es grande
y el cliente necesita un plazo de pago mayor a los 7 años que
tiene de límite el préstamo personal. Entonces el cliente
opta por hipotecar su casa como garantía. Un caso frecuente es
el de aquellas personas que quieren poner un negocio por lo que hipotecan
su casa para ello.
Referente a las cantidades en las que oscilan los préstamos en
el caso de los personales no se puede precisar. Los bancos lo deciden
en función del cliente. A un buen cliente, de muchos años,
con nómina domiciliada, etc., le darán más facilidades.
En el caso de los préstamos hipotecarios la cantidad que presta
el banco no supera el 80% del valor de tasación de la vivienda.
También son diferentes los plazos de amortización. En
el primer caso son plazos cortos, como máximo 7 años y
en el segundo cada vez es más frecuente llegar a 30 o 35 años.
Ambos préstamos tienen elementos comunes y el T.A.E es uno de
ellos que además es más preciso que el tipo de interés.
Se puede tener en cuenta a la hora de decantarse por un préstamo
u otro pero no es el único factor a considerar. No hay que olvidar
la cuantía a pagar mensualmente, la posibilidad de amortización
o de cancelación anticipada, agilidad y facilidad en la tramitación,
comisiones aplicadas o el grado de confianza en la entidad. Otro aspecto
que el consumidor debe tener en cuenta es que cuanto menor sea el período
del crédito mayor será el T.A.E., por lo tanto, a la hora
de solicitar un crédito hay que hacer un balance entre el período
de vida del crédito y las comisiones del T.A.E para llegar a
una posición equilibrada.
En los préstamos hipotecarios, además, hay otros factores
que pueden ayudar a decidirse a la hora de escoger una hipoteca. La
primera, es que la vivienda será la garantía del pago.
Esto no suele significar que si no se paga se embargue la casa, sino
que el consumidor tiene la opción de en un momento dado vender
la vivienda para hacer frente a la hipoteca. Esta garantía es
la que hace que los tipos de interés hipotecarios sean más
bajos que los de consumo. Mientras en estos últimos la media
es de un 6% en los hipotecarios es del 4% o incluso más bajo.
Existen bancos que tienen ofertas de un 2%. Los plazos de pago son más
largos, lo cual ofrece cuotas más cómodas para la devolución
de los intereses correspondientes.
Modalidades de préstamos hipotecarios
Existen tres tipos de préstamos hipotecarios ateniéndonos
al tipo de interés: fijo, variable y mixto. La explicación
es muy sencilla. El préstamo a un tipo de interés fijo
significa que durante toda la vida del préstamo se pagará
el mismo tipo de interés, independientemente de que suban o bajen
en el mercado. El variable se revisará anualmente y se pagará
el tipo de interés vigente en el mercado. Actualmente, las entidades
bancarias están firmando muchos créditos de esta modalidad
porque los tipos de interés no cesan de ir a la baja. El problema
surgirá si un día suben los tipos de interés. Por
último, el préstamo mixto combina un tipo de interés
fijo inicial, entre 1 y 15 años, y un tipo variable que se revisa
en función del índice de referencia al que se le suma
un diferencial. En estos préstamos hipotecarios mixtos vuelve
a aparecer el T.A.E que nos indicará el coste efectivo de la
operación.
¿A cómo está el T.A.E?
El T.A.E. se encuentra unos puntos por debajo del tipo de interés
en el caso de los productos ahorro y unos puntos por encima en el caso
de los préstamos. Ofrecer una cifra exacta es difícil
porque son las entidades bancarias las que los estipulan. No obstante,
el Banco de España, dentro de su página web, ofrece unas
tablas dentro de su sección Tipos de interés y de cambio
/ Otros tipos de interés. Consultando estas tablas se pueden
consultar medias ponderadas de cómo ofrecían los bancos
y cajas de ahorro el T.A.E. desde 1987, que es cuando empezaron aplicarlo.
En los años anteriores, como explica Nuria Horcajada del Departamento
de Comunicación del Banco de España, “son medias
simples de los tipos declarados”.
En los datos utilizados para este artículo que figuran en estas
tablas, que son de marzo de 2003, se aprecia que los bancos ofrecen
préstamos personales que oscilan entre uno y tres años
Tasas Anuales Equivalentes al 6,29%. Las Cajas de Ahorro, pican más
alto con un porcentaje de 7,91%. En el caso de préstamos personales
superiores a 3 años los bancos se decantan por un 6,25 y las
Cajas un 7,10.
En cuanto a los préstamos hipotecarios, los bancos oscilan con
un T.A.E. 4,03% y las Cajas de Ahorro se encuentran en una media de
3,99%. Y por poner algún ejemplo referente a productos ahorro
los bancos ofrecen un T.A.E. en cuentas corrientes de 1,68% frente a
un 1,61 de las cajas de ahorro y en una imposición entre 1 y
2 años el T.A.E. de los bancos está en un 1,89% y el de
las cajas a un 2,22%.
FUENTE:RANKIA.COM